Budapest-Estambul-París-Gdansk

Febrero ha sido el mes de los viajes, las despedidas y los cambios.

El día 7 me fui con Wanek, Marina y Nils a Budapest, pasamos allí dos días geniales y visité algunas cosas que me había dejado por la vez anterior, cuando fui en enero, como las termas.


Luego el día 9 cogimos un avión directo a Estambul, donde nos esperaba Sèrgio, un portugués viajero que había salido antes que nosotros desde Wroclaw para visitar Grecia. El hostal Metropolis es uno de los mejores donde me he alojado, por el ambiente que se respiraba. En la última planta, había una gran mesa rodeada de sofás donde conocimos a Mizuki (a.k.a Gallardo), al argentino Agustín, a las chilenas Antonia y Josefa y a mucha gente más. Además estaba situdado a dos pasos de Aya Sofia y la Mezquita Azul, y con vistas al Bosforo.

No puedo resumiros el viaje y mostraros al mismo tiempo lo maravillosa que me pareció Estambul. Simplemente id, daos un paseo en barco por el Bósforo, fumad en cachimba, perdeos por el Gran Bazar, comed kebabs y visitad todas las mezquitas que podáis. Es una experiencia única.

Después de ese gran e inolvidable viaje volvimos a Wroclaw y tuve que decir adiós a uno de los mejores amigos que he hecho aquí y que espero mantener: Nils. Él sabe que debe, como Ambra, que venir a visitarnos, o ya me encargaré yo de cruzar la frontera con Alemania y llevármelo a rastras… nonono, odio las despedidas, en serio :(

La verdad es que no tuve mucho tiempo para echar de menos porque el mismo día que él se marchó yo me fui a París una semana a visitar a Alba y Víctor, mis amigos de la facultad de Sevilla que están de Erasmus estudiando en la Sorbona. Me alojé en su estudio, a 10 minutos caminando de Notre-Dame, fue genial. Y mientras ellos iban a clase yo me dediqué a patearme la ciudad y a visitar cosas que todavía no conocía, como la Saint Chapelle, Shakespear&Co, Versalles, subir a Notre Dame, los cementerios de Montparnasse y Pere Lachaise, etc.

Me hizo mucha ilusión volver a ver a Dulcie, una amiga parisina que hizo el Erasmus en Sevilla el año pasado y poder conocer a Hugo, su novio, que nos llevó a una cervecería donde pasamos varias horas probando de arreglar el mundo, como siempre. Pero si tengo que destacar algo de ese viaje es que vi a mi sorellina italiana, Ambra, de nuevo. Fue muy raro reencontrarnos allí, pero me encantó saber que todo sigue igual, que no es una amistad que terminó cuando su Erasmus llegó a su fin.

El día 25 cogí un vuelo desde París a Gdansk, donde me esperaban Serena, Wanek y Vicky, y vimos algo que nunca podré quitarme de la cabeza: el mar congelado. El mar Báltico completamente congelado. La gente caminaba por encima de las olas, el horizonte era blanco y parecía irreal que una masa de agua TAN enorme pudiera haberse paralizado de ese modo. No sé, totalmente recomendable. Para ver el mar lo mejor es coger el tren desde Gdansk y bajarse en Sopot o en Gdynia, nosotros fuimos a Gdynia pero me han dicho que Sopot es una versión polaca de Marina d’Or, muy turística.

En Gdansk vimos el museo de la Solidaridad, donde aprendí un poco más sobre la historia del país y me enteré de que Polonia fue el primer país en derrumbar al comunismo; después le siguieron República Checa y la caída del muro de Berlín. A veces pienso que si no hubiera venido a Wroclaw nunca hubiera aprendido tantas cosas sobre la historia de Europa. Podría haber leído algo, pero estar aquí y conocer a gente que incluso lo ha vivido es distinto.

El 28 volvimos a Wroclaw, han empezado las clases de nuevo (me he propuesto ir regularmente y no pasarme cuatro meses ausente como en el primer semestre…) y obviamente ha llegado gente nueva a Olowek. Más de 100 personas. Hemos empezado a conocer a alguno de ellos, y supongo que aunque ya no me presente con la misma efusividad que antes (aunque siga siendo una motivada de la vida, como me dice Marina!), me sigue haciendo ilusión conocer gente extranjera… como a Giuseppe y Valentina!!!


Y seguimos :)



Goodbye...




Bueno, pues ya ha llegado el momento… Es tan curioso, coger tantísimo cariño a algunas personas en tan poco tiempo… La verdad es que siempre decimos que aquí el tiempo es relativo, haces tantas cosas que una semana se convierte en un mes, así que después de 5 meses al lado de ciertos personajillos no puedo menos que sentir que les conozco desde hace años, porque te sabes su vida entera, ellos la tuya, vivís 24 horas juntos como quien dice.

Y en fin, no me enrollo más. Ambra ya se ha ido. Que sí, que ya la veré en Italia cuando vaya a visitarla, que sí, que llega gente nueva y no es el fin de mundo. Vale. Pero los kamikazes, cantar telephone, gritar como locas… no sé, va a ser raro seguir mi vida aquí con los demás pero sin ella. Así que esta es la cara amarga del Erasmus.

Y lo bueno que también tiene el Erasmus es que hasta de las caras más amargas sacamos cosas positivas, y no hay nada más positivo que organizar una fiesta, así que hicimos la Goodbye costume party y fue GENIAL. Decoramos un poco las paredes y pusimos bolsas de basura para que la gente no dejara todo hecho una mierda (¡y funcionó!). Mucha gente apareció disfrazada –entre ellos una servidora- y podría contaros muchas anécdotas que es mejor no desvelar. La noche continuó en Grawitacjia y, os lo aseguro, hacía mucho que el tiempo no se me pasaba TAN rápido. De pronto dieron las 5, abrieron las luces y yo no me lo podía creer. Fue una de las mejores fiestas que hemos hecho, sin duda.

También quería hablaros del tema notas. ¿Es fácil sacarse las asignaturas siendo Erasmus? Depende. En mi caso… un rotundo SÍ. Quiero decir, hay algunas difíciles en las que tienes que trabajar duro (y si no lo haces tienes un 5 pelado como yo) y otras que te dan la máxima puntuación solo por esforzarte lo que un Erasmus puede esforzarse (es decir, lo justo y necesario). Así que amigos y amigas, de momento tengo cuatro 10, dos 9, un 8, un 7 y un 5. Nada mal para una carrera anti-erasmus como la mía, ¿eh?

El domingo por la noche nos vamos a Budapest para coger un avión a Estambul… cinco días en Turquía que serán alucinantes, no me cabe la menor duda.

Quería compartir también este vídeo que hice por la marcha de Ambra y para todos los que se van, para Nils, para Eugènie, para Eirini, para Eleni, para Alessio y Diego, para Dalila… para tanta gente que nos deja a mitad del camino. Haced click! :)

VÍDEO ERASMUS OLOWEK PRIMER SEMESTRE

En fin, dejo unas fotillos de la fiesta del sábado. La rubia loca que va de pseudo-Lady Gaga soy... yo :P


WROCLAW EN NAVIDAD




En Barcelona tenemos un mercado de navidad que se llama Santa Llucia y a mí siempre me ha encantado porque cuando era pequeña íbamos a comprar el árbol y las flores de Pascua… Me encantaba el ambiente navideño que se respiraba. Pero ahora quizá no vuelva a ser lo mismo… después de vivir en primera persona un mercado de navidad de los del norte de Europa no puedo comparar esos puestos tan normales de la Plaza de la Catedral con esas casitas de madera cubiertas de nieve en Rynek, es imposible.

Wroclaw tiene durante todo diciembre un mercado de navidad en la plaza central. Hay música todo el rato y puedes comprar desde souvenirs, gorros, guantes, hasta todo tipo de comida. Lo que más me gusta son los puestos de vino caliente y chocolate. ¿Por qué no tenemos de eso en España? Pagas un depósito por la taza (con el nombre de la ciudad, el año y motivos navideños) y si la quieres te la puedes llevar. Yo he hecho colección, 2 de Wroclaw, 1 de Berlín y otra de los Karpartz.

Otra de las cosas que me encantan de Wroclaw en Navidad son las luces y los árboles. Hay árboles gigantescos por todas partes y, aunque nos mareamos un poco al ver las luces de navidad a principios de noviembre al final agradeces tanto colorido.

La verdad es que no sé cómo voy a vivir sin mi mercado de navidad de Wroclaw el año que viene… sin ver las recargadas luces de Pasaz Grundwalski o Galeria Dominikanska… Tendré que irme al Corte Inglés de Huelva y quedarme unos minutos mirando a la fachada sin parpadear o algo así.

A veces (mierda, siempre) pienso cuánto voy a echar de menos todo esto. A los pájaros gigantes que te llegan a la rodilla, a las panis de recepción de la resi (incluso a las 2 bordes), a los pesados que te dan veinte hojas de publicidad en un minuto, las zapiekankas, los paluszkis, los pierogis… las mierdas de cortinas, los atascos de Grundwalska por culpa de los camiones, la chocolaterie, el stp, la voz del ascensor (MAIN FLOOR), ir a pralnia, quejarnos porque el Noname está vacío y aún así continuar yendo… mirar el reloj y temer que sean las 2 y algo, saltarme las clases de Arte (vale, cabrones, sé que me estáis leyendo: saltarme casi todas las clases…), al gimnasio más cutre del mundo… que mi compañera de piso me hable medio en polaco medio en inglés –y que nos lleguemos a entender-, recolectar mierda para colgarla en las paredes de mi habita, ir a casa bagassa al 13th floor a dar por culo, vodka + red bull + malina = muerte, las fiestas en los rellanos, las charlas trascendentales en inglés, que todo cristo de otros países te enseñe dónde vive en google maps (y que te prometan que algún día vas a ir), las cajeras del Carrefour… ¡NO, ESPERA, LAS CAJERAS NO!

¿Sabéis que podría seguir y seguir y seguir?

Y no llevamos ni 4 meses…

Esto es la hostia.

VIAJE A BERLÍN

Berlín me encantó. No sé por qué nunca me había llamado mucho la atención. La veía como ciudad indispensable por ser capital de Alemania, pero nada más. Y quizá fuera porque no era consciente de su historia, de ese muro que la recorrió, de ese contraste que nace de las cenizas del comunismo y de la guerra fría, tan cercana… Brutal.

Cogimos un tren desde Wroclaw, directo a Berlín. Para los futuros Erasmus de Wroclaw decir que podéis conseguir billetes a 43 euros ida y vuelta si sois un grupo de 6 o más personas (normalmente suele costar unos 80 y tantos). Nosotros tuvimos la suerte de contar entre esas seis personas con Nils, que como es alemán se las arregló para contactar con los tipos de la compañía de trenes alemanes y pedirles que non enviaran los billetes a Olowek por correo.

Pero claro, estamos en centro Europa, en diciembre, con nieve y la semana más fría y jodida… ¿Qué pasó? Se estropeó la locomotora y sufrimos un retraso de más de 3 horas muertos de frío en medio de la nada. Anécdotas a parte, al cruzar la frontera se empezó a oír la voz en off tanto en alemán como en inglés… de agradecer teniendo en cuenta que si avisaron de algo referente a la avería en la parte polaca fue justamente solo en polaco y ninguno nos enteramos. Y la estación central de Berlín fue como pisar otra vez suelo europeo… hay que vivir las estaciones polacas para entenderme… Sobre todo la de mi querida Katowice…

En fin, con un frío del carajo no se pudo hacer mucho, cada vez que sacábamos la mano del guante para hacer fotos me congelaba. El hostal fue un puntazo (Pfefferbett) uno de los mejores en los que he estado en toda mi vida por ese precio (unos 13 euros la noche) y encima con una habitación para nosotros solos y limpísima.

Visitamos lo más importante: Puerta de Brandemburgo, el Parlamento (por fuera solo por la amenaza del ataque terrorista), Alexander Platz, la East Side Gallery (los mensajes del muro no tienen precio), Check Point Charlie, el monumento al Holocausto, Kunsthaus Tacheles (me encantó, es una mezcla entre museo de arte y casa okupa), etc, etc. Y por la noche un amigo de Nils nos llevó a un club berlinés que me encantó, con tres salas enormes. En una de ellas había un concierto en directo de un grupo de rock inglés y fue genial estar ahí, saltando con la cerveza en la mano, viviendo la noche de Berlín. La parte negativa (aunque con lo bien que me lo pasé me cuesta verla) es que dormirse a las 5 de la mañana tiene sus consecuencias… y son perderse unas cuantas horas de turismo, cosa que odio. Pero a las 12 ya estábamos dando guerra otra vez.

No puedo dejar de mencionar ese pedazo de mercado de Navidad, con esa noria, esa pista de patinaje sobre hielo, la música, el vino caliente, la nieve cubriéndolo todo, las luces… Ya veníamos con la idea del precioso mercado de Navidad de Wroclaw pero el de Berlín en Alexander Platz fue espectacular.

Y para terminar os cuento que encontramos sin esperarlo un bar al que quiero volver (Yesterday), con una decoración genial, totalmente retro, con setas colgando del techo, mesas hechas de juegos recreativos, libros viejos con firmas de los clientes pegados en las paredes… Y música de los 70 y los 80. Genial. ¡No os lo perdáis! Está en la misma calle que el hostal.

Poco más puedo decir ahora mismo de Berlín, seguramente vuelva en Abril para seguir descubriéndola.

VIAJE A NORUEGA

La verdad es que me pongo a escribirlo algo tarde, pero en fin, me prometí ponerme al día con este blog y lo voy a hacer.

Y hoy toca mi viaje a Noruega.

Estar en una ciudad como Wroclaw, en el centro de Europa, tiene sus ventajas. Una de ellas es que hay vuelos tirados de precio que además pagas en zlotys y al cambio se reducen a 20 euros. Es decir, volamos de Wroclaw a Oslo por unos 25 euros (hay conexiones con Wizzair y con Ryanair). ¿El problema de viajar a Noruega? El precio de TODO. Siendo Erasmus polacosos acostumbrados a comer por dos euros no os podéis ni imaginar qué se siente cuando te quieren clavar 4 euros por una cerveza en un supermercado… Bueno, euros no, porque ellos siguen funcionando con coronas… ¿y sabéis qué? Les va genial.

Dormir en Noruega en un hostal-albergue normal cuesta de media unos 30 euros por noche en habitación compartida. Nada más llegar me emocioné porque en el aeropuerto había nieve (quién me iba a decir a mí que me iba a salir la nieve por las orejas un mes después). Y todavía me emocioné más cuando se puso a nevar por la noche… Ahora sé que eso no era una gran nevada, pero en ese momento lo disfruté, viendo caer los copos blancos como nunca lo había hecho.

Si en el supermercado una cerveza cuesta 4 euros imaginaos cuánto podía costar en un bar… por ese motivo, a parte de vivir a base de sandwichs cuatro días, no nos pudimos permitir salir por la noche a tomarnos nada… Como mucho nos metimos en el McDonald’s y la verdad, ¿quién paga 12 euros por un menú? Brutal. Erasmus noruegos… I’m so sorry, really, one of the worth cities to be an Erasmus!!!!!

Oslo es una ciudad muy bonita, llena de museos como la Galería Nacional donde se encuentra una de las copias más famosas del Grito de Munch, por ejemplo. Nosotros visitamos ese y el museo al aire libre de casas típicas noruegas. Precioso. También recomiendo coger un autobús y subir a lo más alto de la ciudad, donde está el trampolín de saltos, las vistas son geniales y tuvimos unas cuantas peleas con bolas de nieve.

El viaje a Noruega continuó cogiendo un tren hasta Bergen, 8 horas en el llamado ‘tren de los sueños’, con unos paisajes que para una humilde española de secano fueron latigazos, lo flipé tanto con la nieve noruega como con el desierto del Sáhara… Y Bergen merecía la pena, al menos por corretear entre las casas de colores de madera y porque desde allí podríamos coger el tren que nos llevaría hasta un autobús que nos llevaría (sí, fue complicado) a un barco que nos llevaría a los fiordos… ¿Y qué decir de los fiordos? ¿De Myrdal? ¿De Voss? ¿De Flam? Está todo sacado de un cuento de hadas, al menos de uno escandinavo, no tiene desperdicio, en serio. El pequeño recorrido del Sognefjord nos dejó con la boca abierta y medio congelados, porque os juro que me prometí estar en cubierta todo el tiempo y a los 20 minutos estaba en cabina congelada y eso que, atentos, llevaba la camiseta térmica, una camiseta, un polar, el chaquetón polaco de invierno y en las piernas tres pares de pantalones... ¡pero aún así el frío se nota! Luego cogimos el trenecito de Flam, que debe ser una pasada cuando no hay nieve y puedes bajarte para ver las cascadas (congeladas cuando nosotros fuimos) y ya por la noche volvimos a Oslo en un tren nocturno para regresar a Wroclaw por la mañana.

Y como siempre, cuando vimos Olowek sonreímos, porque volvíamos a estar con nuestra familia Erasmus.

En fin, el próximo post Berlín, ciudad futurista a la que tengo que volver, me encantó. A veces parece todo un sueño, ahora estoy escribiendo esto desde el aeropuerto de Katowice… esperando mi vuelo hacia Barcelona. Y es tan raro todo… Tan raro como lo fue despedir uno por uno a mis amigos de Olowek cuando se fueron marchando hacia sus casas durante la última semana. He sido de las últimas en abandonar el barco y no me ha gustado mucho la experiencia.

PAPELEO ERASMUS

Bueno, pues os voy a explicar qué he ido haciendo al llegar aquí, por si a alguien le sirve algún día.

Lo primero que os digo es que no os preocupéis porque en la presentación os darán (si sois de la wroclawski es así) una carpeta con vuestro nombre y unos cuantos papeles. Uno de esos papeles contiene “información útil” y en él podéis ver los puntos más importantes, como por ejemplo: “Registro en Polonia”, “Cambios del Acuerdo de Estudios”, etc.

1. Lo que os recomiendo que hagáis en cuanto lleguéis es la LEGITYMACJA. Es la tarjeta de estudiante y os la hacen en la secretaría de vuestras facultades. Cuesta 5 zlotys y tenéis que llevar una foto de carnet. ¿Por qué lo veo tan importante? Sobre todo por los descuentos. Me quedé sin 35% de descuento en el tren en los dos primeros viajes que hice por no haber ido a tiempo. Bueno, de hecho fui a buscar la tarjeta, pero si sois de cualquier filología recordad que nuestra puerta para hacer la tarjeta no es esa en la que 100 personas se pelean por entrar, es la de al lado, nº 13, y seguramente no tendréis que esperar cola, es algo que descubrí dos semanas después...

2. Otra cosa importante a partir de octubre: URBANCARD. En www.urbancard.pl tenéis toda la información. Pero os adelanto que solo tenéis que ir a uno de los tantos bancos que tienen el impreso, lo rellenáis, dais una foto y en una semana recogéis la tarjeta. Es preferible que lo hagáis a finals de septiembre, así la podréis utilizar desde el día 1 de octubre. Podéis elegir entre pagar por dos líneas de tranvía/bus o por todas las líneas. Yo he cogido todas porque sinceramente… el precio es 150 zlotys por 4 meses. ¡9 euros al mes! Me he tirado casi un mes sin billete y he tenido suerte, a mucha gente le han puesto multa (100 zl), ahora ya me lo han pedido varias veces y con mi UrbanCard voy tranquila.

3. Si vuestra universidad de origen os pide algún impreso en el que aparezca la fecha de llegada (en Sevilla por ejemplo me piden algo así pero al final), tenéis que ir a Relaciones Internacionales. Es fácil llegar, entráis por la parte de atrás de la universidad central, como si fuerais al Aula Leopoldina, cogéis el pasillo que hay en frente de esa aula y en la 4º puerta o así veréis que pone RRII. Os firmarán cualquier cosa y a parte tenéis que pedir allí vuestro Zaswiadczenie, un documento que tienen que sellaros ellos mismos y que os servirá para el registro.

4. El tema registro me tenía preocupada… veía yo mucho papeleo y mucha burocracia de por medio, la verdad. Pero no, tampoco fue para tanto. Antes de ir a registraros (tenéis que hacerlo sí o sí si vais a estar más de 3 meses en Polonia), tenéis que pedir en vuestra residencia –no sé cómo funciona para la gente que vive en pisos- el Application form y el Meldunek. Lo primero son unas cuantas hojas grapadas donde poner vuestros datos personales, algunos de ellos los tenéis que rellenar en polaco, pero es fácil, porque son preguntas rollo “color de los ojos” y debes poner BRAZ sin son marrones, etc. Total, bendito google translator. Lo segundo es una pequeña hojita que confirma que vivís en esa residencia. Le hacéis una fotocopia a esa hoja, a vuestra tarjeta sanitaria europea, a vuestro pasaporte o tarjeta de identidad y ya estáis listos para encaminaros hacia el Voivoship Office. Es muy fácil llegar desde Olowek. Coged el 17 y bajaros en la parada que lleva ese nombre, es el edificio grande que hay en frente del museo con las paredes llenas de hiedra. Una vez allí os lo sellarán todo y os harán pagar 1 zloty. Luego recibiréis una carta confirmando que todo el trámite ha ido bien… supongo que eso es lo que ponía, porque estaba en polaco y tampoco le presté mucha atención.

5. Si queréis hacer el curso de polaco (el semestral) recordad que debéis de registraros en la página, encontraréis un link en la web de la universidad. Pero vamos, que si no os acordáis no pasa nada, el día que empiecen las clases vais a administración de filología polaca (puerta nº 6) y pedís que os incluyan en las listas. Por 1 semestre de polaco os dan 6 créditos y tenéis que ir dos veces por semana (1’30h cada clase). Luego están los cursos de idiomas (inglés, italiano, francés, alemán…), si no queréis empezar en el nivel A1 debéis hacer un examen y luego os dirán qué nivel tenéis y a qué clase debéis ir. En inglés se imparten cursos de todos los niveles durante todo el año, pero por ejemplo en italiano tengo que esperarme al segundo semestre para empezar el B1. Por cada curso os dan 3 créditos pero la asistencia es la misma (1’30h por clase, dos veces por semana).

6. Aunque ya lo he puesto lo vuelvo a escribir. No sé si en vuestro año estará, pero vale la pena pagar 40 euros para tener ventajas con el grupo 2wroclaw. Yo he tenido mala suerte porque me quedé sin ir a la ópera, pero me hubiera salido gratis gracias a pertenecer a 5flavours. Y me he quedado sin el descuento del viaje a Cracovia porque me coincide con el viaje a Noruega… Pero en fin, si vais a estar todo el año yo de vosotros lo haría.

Y creo que de momento ya está… Tema de learning agreement, no os preocupéis, los coordinadores de Wroclaw suelen ser muy buena gente y hacen chanchullos si lo necesitáis para que os convaliden más cosas, o al menos eso he oído por ahí.

Ayer hicimos el CITY GAME, organizado por 2wroclaw, claro, y MUY divertido. Éramos equipos de 4 personas con nuestro nombre y todo; a las 19h nos dieron un sobre con las instrucciones y 2h30m de tiempo para resolver todas las tareas. Así que salimos corriendo hacia la primera prueba y ahí empezó la aventura. Salté, canté, grité... A ver si ganamos alguno de los premios (el primero es 150 zl para gastar el próximo miércoles en NoName... eso serían unos 4 kamikazes para mí, jajajaja). Este miércoles sabremos quién ha ganado y a parte iremos disfrazados porque celebramos la noche de Halloween... y dos días después: ¡Cracovia!

I love the erasmus life!!!


COMIENZA LA RUTINA

Bueno, ¡creo que va siendo hora de actualizar! La vida aquí sigue su curso, su curso hacia la Edad de Hielo… Ya empieza a notarse realmente el frío por las noches, pero yo me pregunto cómo sobreviviremos -20 grados, en serio.

Las clases ya han empezado. Tengo dos tipos de clases, las de mi carrera y las interstudies (todas estas tienen 6 créditos). Las de mi carrera son en español, por eso de hacer Filología Hispánica y las otras son en inglés y solo hay Erasmus. De interstudies tengo Indian Culture, con una profesora que es un amor y que nos hará un examen tipo test a parte de un trabajo voluntario y luego tengo Introduction of Art History, que es una pasada aunque no entienda el extraño inglés del profesor, porque nos va a llevar a visitar museos e iglesias y no hay examen final, solo un ensayo de 4 folios sobre una obra que nos guste. En cuanto a las de Hispánicas… preparaos si sois de los míos, el nivel es bajo porque repiten las cosas mil veces, las clases son de hora y media así que se vuelven soporíferas. Atentos, he conseguido convalidar más de 65 créditos solo para este semestre. Solo parta este semestre, repito. ¡Imaginad si hago otros 65 créditos el próximo! Terminaría la carrera aunque me faltaran 2 años… Pero no sé qué pasará. Solo digo que es fácil terminar convalidando cosas si ambos coordinadores son permisivos. Eso sí, convalidar tanta cosa tiene su contra... y es tener a veces 8 horas de clase sin parar con 15 minutos de descanso para comer algo.

En cuanto a fiestas, aquí las hay todos los días si uno quiere, como en todas partes. La gente suele ir los lunes al Plan B, si eres chica solo pagas 10zl y tienes barra libre de cerveza (si eres chico un poco más). Y los lunes también es la fiesta en Gravitacja. Pero claro, si los martes empiezas a las 08:00 de la mañana las clases… como es el caso de una servidora, se te pasan las ganas de salir a ninguna parte. Los miércoles la fiesta es en el NoName, pero claro, si empiezas las clases a las 09:00 el jueves siguiente no te entran ganas de probar mucho vodka polaco… ¿Conclusión? Los viernes y los sábados son fantásticos para salir de fiesta, el centro está lleno de pubs y discos y al menos yo, estoy cansada de tantos Erasmus, me gusta mezclarme con los polacos, es más divertido, como ayer, que fuimos a una fiesta en un piso, ¡una fiesta española organizada por polacos! Fue una noche surrealista.

Cada vez hablo mejor inglés e italiano. Ya lo de mi italiano es impresionante… a veces pienso en italiano cuando estoy sola o cuento las monedas en italiano o cosas así. De aquí salgo con el B2-2. Es gracias a Sere, Ambra, Chiara y Abe, mis niñas italianas. Y también hablo cada vez mejor español… por eso de que más del 75% de la residencia se compone de españoles…

Llevo un mes aquí, parece un año… He viajado a un pueblo cercano, Legnica. Y hace dos semanas organicé un viaje a Poznan y a Varsovia. Tengo que volver a Varsovia… no sé quién me dijo que no valía la pena esa ciudad… ¿es que no había estado en el Rising Museum? Madre mía, a parte, ver los vestigios de un muro de un guetto judío no tiene precio, la verdad. Pero ya estoy contando los días para ir a Cracovia, me muero por ver la fábrica de Schindler, los campos de concentración… Creo que todos debemos pasar por ahí, porque formamos parte de la historia y debemos aprender de los errores que hemos cometido en el pasado. Hay gente que habla de morbo al pensar que a algunos nos gusta ir a este tipo de lugares. Yo no sentí morbo al ver las imágenes de los cuerpos y de los bebés destrozados en el Rising Musem, sentí tristeza y me sentí parte de algo más grande. Pero en fin, ya sabía que me iba a poner filosófica, que para algo estoy en Polonia, este país las ha pasado realmente putas y es fascinante estar aquí y poder sentirlo.

Mis próximos viajes seguros son Cracovia y Noruega en octubre y noviembre. Luego en diciembre quiero ir a Berlín y quizá una visita fugaz al mercado navideño de Praga. En enero ya tengo los billetes para visitar bien Budapest, Viena y Praga y además pasaré un par de días en París.

Esto del Erasmus me está cambiando la forma de ver las cosas, me está haciendo crecer. Si alguna vez tenéis alguna duda de si iros o no de Erasmus… Por favor, no sigáis por ese camino, esto es la experiencia más bonita que uno puede tener.

A ver si voy poniendo cosas útiles, como la UrbanCard de Wroclaw para poder coger todos los tranvías por menos de 9 euros al mes, o todos los papeleos que he tenido que hacer, en menos de una semanita lo pongo, prometido.

Estatua en Poznan

Rynek de Poznan

Parte de Rynek de Varsovia

Grupo

CRÓNICA DE UN CUMPLEAÑOS POLACO

Aquí las cosas siguen igual, igual de bien. Hace un par de días me dieron la habitación individual y de momento estoy sola en el apartamento porque la otra habitación sigue vacía; es genial tener esta privacidad, ya lo echaba en falta.

Hoy ha terminado el curso de polaco, así que le hemos dicho adiós a nuestra querida profe, que era un encanto, la verdad, la voy a echar un montón de menos :(

Ayer fue mi cumpleaños y ni por asomo me podía esperar que durante todo el día estuviera celebrándolo. Yo quería organizar una cena pero como al final se apuntaron 50 personas decidí que mejor lo celebraba en mi nuevo apartamento, piso XV, habitación 213. Así que avisé a esos 50 para que vinieran por la noche a tomarse algo a mi salud.

Pero mi cumpleaños empieza mucho antes, a las 9 de la mañana, cuando mis niñas guapas (Abe, Ambra, Chiara, Serena y Victoria) me llevaron a desayunar a una cafetería genial y allí me dieron un regalito del Sephora y una postal de cumpleaños. Genial.

Pero lo que yo no sabía es que al llegar al curso de polaco a las 11’30 me encontraría con que una de mis compañeras, Camille, se había pasado el día anterior haciendo pastelitos para mí, Geray trajo además dulces turcos y yo bombones polacos, así que soplé las velas, me cantaron Sto lat, Sto lat, la profesora me regaló un girasol natural enorme y brindamos con champagne. Una pasada.

A las 15h quedé con Aga, la volunteer-tutor de 2wroclaw, que aunque sea tutora tiene más o menos mi edad, y por mi cumpleaños me regaló un librito muy divertido polaco-español, es un encanto. Quedé con ella en que vendría a la fiesta con Natalia, otra tutora. Y a esa misma hora me encontré con Juan Carlos (por fin alguien de las T’s!!!) y le comenté que se viniera también, pero que entrara en la residencia con su grupo antes de las 23, porque después ya no se puede.

Total, que se me hizo tarde y al final les pedí a Sere y a Ambra que me acompañaran a comprar cervezas. Sinceramente, no sé cuántas compré, pero fueron muchísimas. Y así quedó el frigorífico. Además eso no es nada, la gente siguió metiendo cervezas al llegar a la fiesta y vinieron también con vodka y vino.

La primera en llegar fue Kini, mi polish friend, que tiene alma española y como los demás tardaban tanto decidimos que si al final nadie venía nos beberíamos las cervezas entre las dos. Pero la gente no se hizo esperar mucho. Aunque antes se pasaron las crazy lithuan girls (Aija, Evita, Daiga) para regalarme chocolate lituano, un foulard y unos pendientes. Son tres soles. Y luego llegó Graziana y me regaló otros pendientes, aunque tal como vinieron se fueron para volver más tarde así que Kini y yo volvimos a pensar en bebernos las cervezas. Y en ese preciso momento empezaron a llegar grupos y más grupos de mis queridos compañeros de Olowek. Camille (boy) y Thomas trajeron un montón de cerveza más y conseguimos meterla en la nevera (todavía no sé cómo), todo el mundo quería foto de la nevera, que se quedó con el nombre de ‘típica nevera erasmus’. También llegaron Camille (girl) y Geray, del curso de polaco y a partir de las 23 me llamó Juan Carlos para decirme que el grupo de 5 ó 6 personas de las T’s se había convertido en un grupo de 20 y luchamos contra la pani de recepción para que les dejara entrar, pero solo conseguí que pasaran 2 porque ya eran las 23’30. En fin, otra vez será, prometido.

Mis niñas españolas me hicieron un pastel buenísimo, así que soplé velas por segunda vez, impresionante. ¡No me lo esperaba!

La fiesta fue una pasada, porque no cabía un alma, por el buen rollo, porque conocía bien al 95% de las personas que había allí (y os aseguro que en este tipo de fiestas es algo rarísimo) y porque no se rompió nada ni hubo ningún problema. Sólo que el suelo blanco se volvió negro, pero es lo que tienen las fiestas, que cincuenta personas en un piso pequeño lo dejan hecho todo una porquería, pero que nos quiten lo bailao’. Eso sí, las 8 bolsas de basura y las más de 60 latas de cerveza ya no están aquí.

Hoy han venido a verme dos chicas de Hong Kong majísimas, a Noel ya la conocía desde el primer día del curso de polaco y me han traído regalos, postales de su pueblo y unos palillos chicos decorados, es que así da gusto cumplir años.


Juzgad vosotros mismos. No me voy a olvidar jamás de mi polish birthday.

(los campeones que se quedaron hasta el final)


Que sí, que esto es una pasada, que el Erasmus es una experiencia ÚNICA.

Y lo mejor... ¡sólo llevo dos semanas!


PRIMERA SEMANA

Bueno, pues aquí estoy, continuando el blog, aunque sé que va a ser complicado… porque cuando estás aquí más que escribirlo quieres vivirlo, ¡ya lo entenderéis!

Llegué a Wroclaw y allí me esperaba Kinia, nos juntamos tres españoles así que fuimos juntos a la residencia a dejar las cosas. Cuando llegué a mi habitación había una maleta abierta pero nadie más allí, así que supuse que mi rommate había salido esa noche (luego me enteré que había llegado media hora antes que yo); tampoco había nadie en el apartamento, así que salí y fuimos a cenar un kebab.

Wroclaw es una ciudad impresionante. Todos los días paso por sitios increíbles que me gustaría conocer mejor pero que no he tenido tiempo de visitar bien. Hace frío, sí, hoy por ejemplo ha empezado un viento impresionante a pegar fuerte, pero luego sale el sol y se calma un poco y puede que dentro de una hora empiece a llover. Es cambiante.

Fuimos con la organización 2wroclaw el domingo a un espectáculo con fuentes de colores y luego a la happy island (la isla de los botellones), que obviamente tiene un nombre real pero ahora no me acuerdo. Y el domingo nos llevaron al Manyana, un bar con sofás y música algo… tranquila para los que queríamos bailar, pero se bailó y mucho.

Ayer estuve en Spitz, con unos polacos y más Erasmus, un bar típico polaco con cerveza de calidad, probé por fin la cerveza con sirope, buena buena y luego me pasé por el 9º piso de la Olowek, el "piso de las fiestas", donde algunos españoles abren la puerta de su apartamento para que la gente se traiga su cerveza y hable tranquilamente. Cuando llegué ayer por lo menos había un 20 personas metidas dentro, así que os podéis imaginar el buen ambiente que hay. Ellos luego se fueron al NO NAME, en ese club hay fiesta los miércoles. Yo tenía que madrugar para el curso de polaco, que esta semana tengo el 1º turno (a las 9 de la mañana). Y esta noche tenemos una fiesta Erasmus también organizada por 2wroclaw, en el DAS LOKAL, nos vendrán a buscar a las 21. Porque eso sí, aquí se sale pronto y llevas a lo mejor 4 horas de fiesta y ¡solo son la 1!

El apartamento consta de dos habitaciones dobles o simples, cocina y baño y cada habitación tiene balcón. Ellos te dan sábana, colcha, etc, pero la verdad, como podéis ver, parecen sacados de los años 80, pero en fin, poco más se puede pedir. En la planta 12 hay una sala común pero se ve que todavía está cerrada y también tenemos lavandería, pero yo de momento he lavado a mano, ya bajaré.


Aquí hay de todo, en serio. Todas las tiendas españolas de ropa, por ejemplo: Zara, Mango, Bershka, New Yorker, Pimkie, Stradivarius, H&M, C&A, Benetton, etc, etc, etc. y también hay Ikea, Media Markt… y muchas, muchas tiendas para comprar todo lo que se te ocurra, así que no os preocupéis, si como yo vuestra maleta es de 15 kilos y encima sois tan tontos (como yo, repito) de meter ropa de verano, entonces podréis ir de tiendas sin miedo a que os sableen, aquí el precio de la ropa está más o menos igual, pero puedes encontrar alguna ganga.

Lo de que los tranvías son gratis… obviamente no, pero cuando entramos todos los Erasmus en tropel pues se nos olvida pagar, la verdad. Todavía no he visto el revisor y tampoco es que quiera pasarme así los 10 meses, solo estoy esperando a poder comprarme el billete mensual por 25 zl, y para eso necesito la tarjeta de estudiante.

Mi habitación es doble, la comparto con Graziana, una chica italiana y en el apartamento también viven Chiara y Abi, italianas también. Parece el destino, yo que quería irme a Italia de Erasmus para practicar el idioma y lo estoy practicando aquí en Polonia. Porque si quieres practicas cualquier idioma un montón. Por ejemplo, nada como decidir hablar en inglés. Yo lo intenté los dos primeros días y la verdad es que al final mi mente estaba agotada, pero he ganado fluidez y he perdido la vergüenza; ahora voy alternando los tres idiomas (inglés, español e italiano) y me encanta.

¿El tiempo? Sí, hace frío, pero se puede sobrevivir, un chaquetón lo cura todo :)

Es genial estar aquí, rodeada de gente de tantos países distintos (Francia, USA, Canadá, Irlanda, Lituania, Italia, Turquía, Alemania, Suiza, etc, etc, etc…), una pasada. Parece que llevemos tanto tiempo todos juntos en la resi... ¡y no hace ni una semana! Es muy fuerte...

En fin, do widzenia!!!!